Un estudio impulsado por el Observatorio Social de la Fundación "la Caixa", la Universitat de Girona y la Coordinadora de Mentoría Social analiza el impacto de los programas de mentoría en personas migrantes racializadas que experimentan situaciones de racismo y discriminación. A partir de un estudio longitudinal de 157 participantes, la investigación concluye que la mentoría social actúa como un importante factor de protección frente al aislamiento social y el deterior del bienestar psicológico.
Los resultados muestran que, aunque la mentoría no incrementa de forma general los niveles de bienestar, sí ayuda a romper la relación entre discriminación y soledad. Mientras que en las personas que no participan en programas de mentoría el aumento de experiencias discriminatorias se asocia con un mayor aislamiento, esta relación desaparece entre quienes cuentan con el acompañamiento de una persona mentora.
El estudio también destaca que la mentoría favorece una mayor esperanza respecto al futuro y contribuye a mantener vínculos con la sociedad de acogida, evitanto el progresivo deterioro de las relaciones interculturales observado en el grupo de comparación. Además, el componente más relevante no es tanto el apoyo práctico como la creación de una relación de confianza y apoyo emocional entre mentor y participante.
Entre las principales implicaciones para la intervención social, los autores señalan que la mentoría puede convertirse en una herramienta eficaz para fortalecer la inclusión social y la salud mental de las personas migrantes racializadas, especialmente en contextos marcaods por experiencias de discriminación.