El Informe Migradas (MPDL, 2024) analiza la realidad de casi 500 mujeres migradas en España y visibiliza cómo la violencia de género atraviesa todas las fases de sus procesos migratorios. Con un enfoque feminista e interseccional, el estudio muestra que el 63% de las mujeres encuestadas ha sufrido violencia de género en algún momento de su vida, identificándose agresiones en el país de origen, durante el tránsito y también en España.
Las mujeres migran principalmente para mejorar sus condiciones de vida (57%), huir de la violencia en sus países (22%) o protegerse de violencia machista (14%). Sin embargo, al llegar a España muchas se encuentran con falta de recursos, desconocimiento de los servicios básicos y dificultades para acceder a vivienda, empleo y regularización, lo que incrementa su vulnerabilidad.
El informe evidencia que numerosas formas de violencia (psicológica, económica, sexual, digital, institucional o en el ámbito laboral) permanecen normalizadas o poco identificadas como violencia, especialmente aquellas relacionadas con la carga de cuidados, el control emocional, el acoso callejero o la desigualdad laboral.
Entre los principales obstáculos para pedir ayuda destacan el miedo a la expulsión, la discriminación institucional, la vergüenza, la falta de pruebas y la ausencia de redes de apoyo. Para las mujeres migradas, la información más necesaria es la relativa a regularización, acceso al empleo y cómo denunciar y recibir protección.
El estudio subraya la urgencia de reforzar la sensibilización social, mejorar la accesibilidad a la información, garantizar la protección efectiva sin discriminación y promover intervenciones con perspectiva feminista e interseccional que aseguren una vida libre de violencias para las mujeres migradas.